Un refrán muy castellano dice “renovarse o morir”, pero hay que tener en cuenta que al hacerlo no muramos en el intento (por lo menos económicamente).
Por eso, hay que valorar muy bien si es el momento de hacer un cambio radical y total, o si utilizamos una serie de técnicas de “lavado de cara”, para dar otro aire a nuestra oficina de farmacia.
Varias de estas técnicas son el “lifting, relooking o relamping”
Lifting
Como lifting calificaríamos aquellas acciones que hay que hacer de manera “regular” en la oficina de farmacia, para su perfecto mantenimiento y cuidado. Serían acciones como:
-Pintar paredes- en el mismo color, o con otro, la pintura siempre hace que las estancias se vean diferentes
-Mover mobiliario, o darle una apariencia distinta- cambiar de ubicación el mobiliario, crear otras zonas o ambientes, o cambiar la apariencia del que tenemos (forrando con unos vinilos, quitando puertas de cristal, o colocando unas baldas).
Este tipo de acciones, pasajeras y puntuales, hacen que los clientes perciban un “cambio”, que siempre afecta positivamente en las ventas, en la actitud mental del personal y de los clientes. Ya que cuando la gente entre en la farmacia preguntará, ¿habéis hecho algo verdad? ¿Lo veo distinto? Esto hace que miren a su alrededor, lo que repercute siempre en ventas.
Relooking
El relooking es una técnica para renovar la oficina de farmacia sin tener que hacer un desembolso muy grande. Para acometer esta técnica, es necesaria la aportación de profesionales como arquitectos de interiores, decoradores o empresas especializadas, ya que hay que hacer una investigación de eficacia comercial y necesidades a cubrir, que va precedida de una auditoría a la clientela de la farmacia.
Este tipo de “reformas” tienen un coste muy inferior al de una reforma “normal”, en la que la inversión es mucho mayor ya que normalmente es radical y no se recicla nada.
De manera general se dice que una reforma cuesta de medio entre 1000-1500 euros el metro cuadrado, hasta 3000 euros en caso de trabajos excepcionales. Así que una reforma puede salir de 30.000 a 600.000 euros en función del tamaño del local. En este caso, en el relooking, hablamos de una inversión de 15 a 30.000 euros (una cifra destacable pero no desorbitada).
Con el relooking, se utilizan mucho los vinilos forrajes de muebles, telas que se pegan, y otros materiales muy utilizados en la decoración de locales, muy llamativos y de fácil colocación que evitan las obras. Estos son una alternativa fácil y sencilla que pude durar unos 3-5 años.
Relamping
La iluminación es fundamental a la hora de crear ambientes y cambiar los espacios. Con la técnica del relamping se trata de realizar cambios vinculados en la farmacia a través de modificar la luz (los puntos de luz, el tipo de luz, los colores, etc)
Para que esta técnica no encarezca, es indispensable que la instalación inicial esté en muy buen estado, si no supondrá una inversión mucho mayor.
Tenemos que tener muy claro que es lo que estamos buscando con la reforma de iluminación, una adecuación energética, dar a conocer una nueva imagen de marca, diferenciar zonas en la oficina de farmacia, etc. Porque según lo que estemos buscando, los recursos utilizados serán unos y otros. Sin un objetivo claro, los diseñadores, arquitectos o interioristas, no tendrán claro qué deben hacer y puede que la acción no sea tan efectiva o no sea tan barata.
En cualquier caso, el trabajo de análisis de necesidades y clarificar qué queremos lograr en fundamental a la hora de emprender cualquier tipo de reforma en la oficina de farmacia. El asesoramiento experto, nos ahorrará disgustos, tiempo, y dinero.








